Leer mejor

Jorge Wiesse Rebagliati

Llega un momento cuando la técnica de la lectura se vuelve perfecta. No es posible leer mejor. Por ejemplo, el reconocimiento rápido de letras, sílabas y palabras es una destreza que puede aprenderse muy pronto en la vida. Y aun las técnicas de lectura veloz, que usualmente se adquieren más tarde, se dominan rápidamente sin mayores problemas ni posteriores desarrollos. Lo que sí puede mejorarse siempre es la capacidad para interpretar mejor un texto, la capacidad para comprenderlo mejor.

Texto, sentido y sinsentido

¿Qué es comprender? Quizás más fácil sea entender su opuesto. Sabremos, entonces, qué es comprender enfrentándonos a un texto incomprensible. Examinemos el texto (1). Luego, intentemos responder las preguntas que le siguen:

El texto (1) puede presentarse como antiejemplo. Luego de completar la lectura, deben responderse las preguntas:

(1) Lectura

Plot ro yo pedrí en el catón. Socré un ban cote. El graso estaba cantamenteliniendo. No lo drinió. Una Para jocia y un Parijoci estaban plinando a mi endidor. Estaban gribblandoatamente. Yo grotí al Pari y a la Para fotnamente. No groffieron un platión. Na el hini yo no putrelicrerlo. Yo lindrévala. Possrífobanamente.Preguntas

  1. ¿Dónde pedrió el escritor Plot ro?
  2. ¿Drinó al graso?
  3. ¿Quién estaba plinando a su endidor?
  4. ¿Estaban gribblandoatamente o sanamente?
  5. ¿Lindrió o no?

No debería ser muy complicado encontrar las respuestas. En efecto, las respuestas son las siguientes: 1) En el catón; 2) No; 3) Una Para jocia y un Parijoci; 4) Atamente; 5) Sí lindrió. La situación puede ser parecida a varias de las que encontramos en las aulas cuando, a partir de la lectura de un texto, pedimos respuestas de «comprensión». Como se puede verificar fácilmente, no hay nada que comprender: no sé cuál es el significado de los términos, y si bien puedo reconocer artículos, adjetivos, conectores y sufijos castellanos, no puedo asignar o descubrir el sentido del texto. La actividad es totalmente ficticia, «didáctica» en una mala acepción de la palabra. Como enseñan las academias de preparación para el examen de ingreso a las universidades a responder preguntas de opciones múltiples, sé que es un ejercicio y estoy entrenado a contestar las preguntas del ejercicio, pero en realidad no comprendo nada. El texto es, literalmente, un «sinsentido». Y, sin embargo, un alumno diestro podría responder sin problemas las preguntas y completar con éxito el ejercicio.

Proposiciones y macroproposiciones

Las macroproposiciones  permiten, por ejemplo,  asignar título a un texto, reconocer la jerarquía de las ideas de un texto, o, ya en una perspectiva más productiva, diseñar un esquema o redactar un resumen.

Además de indicarnos lo que no debemos hacer, el texto de McDowell es útil porque prueba que lo central en un texto es la construcción del sentido, pues es lo que permite que lo comprendamos. El sentido se construye de diversas maneras en un texto. Una de ellas se relaciona con el hecho de que los textos pueden reducirse a una serie más limitada de ideas, ideas que, a su vez, representan a todo el conjunto.

Técnicamente, estas ideas se denominan macroproposiciones. Las macroproposiciones permiten, por ejemplo, asignar título a un texto (porque el título se identifica con la macroproposición, con la idea general que representa a todo un texto), reconocer la jerarquía de las ideas de un texto (la macroproposición es la idea general a partir de la cual las otras ideas o proposiciones se reconocen como ideas particulares), o, ya en una perspectiva más productiva, diseñar un esquema o redactar un resumen (pues el resumen no es sino la articulación discursiva de las macroproposiciones y las proposiciones de un texto que se presentan no discursivamente en el esquema).

Resolvamos el siguiente ejercicio. Luego de leer el texto (2), deben encontrarse las ideas fundamentales. Una de ellas es, normalmente, la principal. A esta se le puede asignar la categoría de macroproposición. Las otras se presentan como proposiciones y se reconocen como ideas particulares respecto de la macroproposición, que las incluye y, por lo tanto, es más general que ellas. Podría completarse, finalmente, un cuadro ya definido.

(2) Jamás desempeñó la economía un papel tan importante en una guerra ni tampoco una   guerra la transformó tanto como la Gran Guerra de 1914-1918. El bloqueo de Alemania por los aliados y la guerra submarina que los alemanes organizaron para contrarrestarlo trastornaron las corrientes comerciales. Como toda la industria de los beligerantes estaba dedicada a la guerra, sus antiguos clientes se dirigieron a los Estados Unidos o al Japón o  procuraron producir lo que antes de la guerra importaban; además, la larga duración del conflicto y la inmensidad del esfuerzo desplegado obligaron a los beligerantes a hacerse cargo de la vida económica. Y la industria de la guerra se convirtió en una industria «dirigida».

Al final, deberíamos haber llenado el cuadro más o menos de la siguiente manera:

Idea general inicial Paper importantísimo de la economía en la guerra y de la guerra en la economía (I Guerra Mundial).
Primera idea particular Transtorno de las corrientes comerciales por el bloqueo y la guerra submarina.
Segunda idea particular Desplazamiento del mercado productivo de los beligerantes a los EE.UU., Japón, o los propios países importadores.
Tercera idea particular Economía “dirigida” a causa de la larga duración de la guerra y de la inmensidad del esfuerzo.

Mediante este ejercicio, uno ha descubierto la jerarquía (porque ha distinguido ideas particulares e idea general) y el orden (porque las ideas se disponen en determinado orden: primero esta, luego la otra, etc.) de las ideas del texto. Al hacerlo, ha encontrado la armazón de macroproposiciones y proposiciones del texto, lo que permite encontrar su sentido. Encontrar el sentido es comprender.
Ello permite ir más allá y operar con el texto original para transformarlo en otro. A partir de la comprensión que supone encontrar el esquema de las ideas de un texto, podemos perfectamente redactar un resumen. Este podría quedar más o menos así:

La economía influye en la guerra y la guerra en la economía. Por ejemplo, en la Primera Guerra Mundial, el comercio sufrió por el bloqueo y la guerra submarina, los mercados productivos se desplazaron y la economía se volvió una economía «dirigida».

Podría agregarse que esquema y resumen no son idénticos, porque uno es pretextual y adiscursivo, y el otro es textual y discursivo. En el resumen, podrían hacerse notar los fenómenos discursivos (como el «por ejemplo» y las conjunciones, que no estaban –aunque podrían haberse registrado- en el esquema), o la relevancia de la puntuación, etc.

La coherencia global. El tema y el rema

la información conocida precede a la información nueva. Si queremos incorporar información nueva, esta debe imbricarse en la información conocida.

La identificación de ideas generales e ideas particulares en un texto sirve para mostrar la llamada coherencia global de estas. Otra relación que permite entender la coherencia global de un texto (y por lo tanto, comprenderlo) es la que existe entre información conocida (llamada tema) e información nueva (llamada rema).

En todo texto coherente, la información conocida precede a la información nueva. Si queremos incorporar información nueva, esta debe imbricarse en la información conocida. De este modo, la información nueva se «presenta», por así decirlo. Una información «no presentada» se percibe como incoherente.

El siguiente ejercicio consiste en ordenar un grupo de ideas dispersas (en forma de oraciones) y crear un texto a partir de ellas. Como el texto debe ser coherente, deberá encontrarse la secuencia más adecuada. Esta secuencia, a su vez, no puede sino estar formada por temas y remas. Obsérvese el ejercicio (3):

Ejercicio (3)

  1. Cuando se distinguen los componentes de una mezcla, se dice que esta es una mezcla heterogénea.
  2. La niebla, constituida por agua dispersa en el aire, es un ejemplo de mezcla homogénea líquida.
  3. Cuando dos o más cuerpos se asocian y pueden producir una reacción química, se dice que se combinan.
  4. El latón, que es una combinación de cobre y zinc, es un ejemplo de mezcla homogénea sólida.
  5. La combinación puede producir una mezcla de sustancias cuyos componentes no poseen una unión verdadera.
  6. Las mezclas heterogéneas se conocen como dispersiones.
  7. El aire, formado por oxígeno y nitrógeno, entre otros gases, es un ejemplo de mezcla homogénea gaseosa.
  8. Si en una mezcla no se distinguen los componentes, se trata de una mezcla homogénea.
  9. En las mezclas homogéneas, un cuerpo sólido, líquido o gaseoso contiene partículas pequeñas repartidas de modo uniforme.
  10. La combinación es la unión de las moléculas de dos o más elementos.

(Química. Biblioteca Escolar Visor. Lima, 2003, pp. 33-34. Revisión y corrección de Alfredo Zurita Cahill).

Una vez ordenadas, las ideas deberían encajar en un cuadro como el que se presenta a continuación:

TEMA REMA

Y, finalmente, las ideas deberían combinarse para formar textos como los siguientes:

Texto A
Cuando dos o más cuerpos se asocian y pueden producir una reacción química, se dice que se combinan, dicha combinación es la unión de las moléculas de dos o más elementos que pueden producir una mezcla de sustancias cuyos elementos no poseen una unión verdadera, pero cuando se distinguen los componentes, se trata de una mezcla heterogénea que además es llamada dispersión y cuando no se distinguen, se dicen que es una mezcla homogénea, sus partículas pequeñas repartida de un modo uniforme, que se pueden encontrar en estado sólido, líquido o gaseoso; el latón es un ejemplo de mezcla homogénea sólida, la niebla de mezcla homogénea líquida y el aire de mezcla homogénea gaseosa.

Texto B
Cuando dos o más cuerpos se asocian y pueden producir una reacción química, se dice que se combinan. La combinación es la unión de las moléculas de dos o más elementos. Puede producir una mezcla de sustancias cuyos elementos no poseen una unión verdadera. Si en una mezcla se distinguen los componentes, se trata de una mezcla heterogénea (también llamada dispersión); en cambio, cuando no se distinguen, se dice que es una mezcla homogénea. En estas, un cuerpo sólido, líquido o gaseoso contiene partículas pequeñas repartidas de un modo uniforme. Por ejemplo, el aire, formado por oxígeno y nitrógeno entre otros gases, es una mezcla homogénea gaseosa; la niebla, constituida por agua dispersa en el aire, líquida; y el latón, que es una combinación de cobre y zinc, sólida.

¿Cuál es la diferencia entre el texto A y el texto B? Ya la falta de una puntuación adecuada (¡El redactor no ha escrito un solo punto y seguido!) debería volvernos sospechoso el texto A. Como sabemos, la puntuación es fundamental para la articulación lógica del discurso (permite, por ejemplo, definir jerarquías o separar ideas) y la ausencia o las deficiencias de puntuación indican, normalmente, fallas en la coherencia textual. Puede verificarse, también, que las ideas están colocadas una detrás de otra sin ningún tipo de orden y que el redactor utiliza los conectores de forma caótica (el «además» indica relación de adición, pero esta no ocurre, en realidad, porque los elementos que se vinculan no son equivalentes). Las discordancias entre sustantivos y adjetivos o entre sustantivos y verbos agregan una dificultad más y contribuyen a frenar o a impedir la coherencia.

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Wiesse Rebagliati, Jorge

Jorge Wiesse Rebagliati

Licenciado en Lingüística y Literatura, con mención en Literatura Hispánica, Pontificia Universidad Católica del Perú.

Áreas de especialización:
Lengua y literatura, Rítmica y métrica hispánicas, Gramática del español, Teoría y filosofía del lenguaje.